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lunes, 6 de mayo de 2013

El evangelio - 5 de mayo


Evangelio según San Juan 15,26-27.16,1-4a.
Cuando venga el Protector que les enviaré desde el Padre, por ser él el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí.
Y ustedes también darán testimonio de mí, pues han estado conmigo desde el principio.
Les hablo de todo esto para que no se vayan a tam balear.
Serán expulsados de las comunidades judías; más aún, se acerca el tiempo en que cualquiera que los mate pensará que está sirviendo a Dios.
Y actuarán así porque no conocen ni al Padre ni a mí.
Se lo advierto de antemano para que, cuando llegue la hora, recuerden que se lo había dicho. No les hablé de esto al principio porque estaba con ustedes.

lunes, 9 de enero de 2012

Evangelio 8 de enero

Evangelio: Lc 2, 16-21
Encontraron a María y a José y al niño. Cuando se cumplieron los ocho días le pusieron por nombre Jesús En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño.
Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.
Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

martes, 20 de diciembre de 2011

Evangelio 18 de diciembre

Evangelio: Lucas 1, 26-38. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo.En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: –Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. Ella se turbó ante estas palabras, y se preguntaba qué sa-
ludo era aquél. El ángel le dijo: –No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios.
Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
Y María dijo al ángel: –¿Cómo será eso, pues no conozco varón? El ángel le contestó: –El Espíritu Santo vendrá sobre Ti y la fuerza del Altísimo
te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.
María contestó: –He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu pa-
labra. Y el ángel se retiró

martes, 13 de diciembre de 2011

Evangelio 11 de diciembre

Evangelio: Juan 1, 6-8. 19-28.
En medio de vosotros hay uno que no conocéis
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba
Juan. Éste venía como testigo, para dar testimonio de
la luz, para que por él todos creyeran por medio de él. No
era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos
enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan,
a que le preguntaran:
–Tú, ¿quién eres?
El confesó, y no negó,
confesó:
–Yo no soy el Mesías.
Le preguntaron:
–Entonces, ¿qué?, ¿eres tú Elías?
El dijo:
–No lo soy.
–¿Eres tú el Profeta?
Respondió:
–No.
Y le dijeron:
–¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta
a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?
El contestó:
–Yo soy la voz que grita en el desierto: Allanad el camino
del Señor, como dijo el profeta Isaías.
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:
–Entonces, ¿por qué‚ bautizas, si tú no eres el Mesías,
ni Elías, ni el Profeta?
Juan les respondió:
–Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno
que no conocéis‚ el que viene detrás de mí y al que no
soy digno de desatar la correa de la sandalia.
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde
Juan estaba bautizando.

martes, 6 de diciembre de 2011

Evangelio 4 de diciembre

Evangelio: Marcos 1, 1-8. Preparad el camino del Señor.
Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Como está  escrito en el profeta Isaías: Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: «Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos». Se presentó Juan en el desierto bautizando y predicando un bautizo de conversión para el perdón de los pecados. Acudía a él toda la región de Judea y toda le gente de Jerusalén. Él los bautizaba en el río Jordán y confesaban sus pecados.
Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y roclamaba:
–Detrás de mí viene el que es más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero Él os bautizará con Espíritu Santo.